El huracán Melissa tocó tierra en el suroeste de Jamaica, cerca de New Hope, como un ciclón de categoría 5 con vientos sostenidos de 295 km/h (185 mph) y una presión central estimada de 892 MB, uno de los aterrizajes más potentes registrados en el Atlántico.
Las autoridades y el Centro Nacional de Huracanes advirtieron que se trata de una situación “extremadamente peligrosa y potencialmente mortal”, con marejada ciclónica de entre 2.75 y 4 metros (9-13 pies) en la costa sur, deslizamientos de tierra y cortes generalizados de energía mientras el ojo cruza la isla de sur a norte.
El ciclón —calificado por expertos como el más potente que ha amenazado la isla desde que comenzaron los registros hace 174 años— provocó deslizamientos, caída de árboles y cortes de energía extensos, en tanto las autoridades advirtieron que la evaluación de daños será lenta. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) describió a Melissa como un evento sin precedentes en la memoria reciente de la isla.
Huracán Melissa, la ‘tormenta del siglo’, toca tierra en Jamaica
