Con una rica biodiversidad de más de 500 especies animales, la Patagonia Argentina, inmensa e indomable, es famosa por las ballenas francas australes, pingüinos de Magallanes, cóndor Andino, el huemul, un siervo en crítico peligro de extinción, y felinos únicos como el guanaco, margay y tirica, así como la mara, el roedor más grandes del mundo.
En los últimos años, la Patagonia Argentina ha ganado popularidad entre los fotógrafos y amantes de la vida silvestre por sus increíbles paisajes y riqueza biológica.
Esta vasta área de 21 mil 263 kilómetros cuadrados es remota, pero ha estado habitada durante más de 12 mil años por tribus indígenas, concretamente los Yámana, Alakaluf, Selk’nam y Manek’enk.
La joya indiscutida es su capital, Ushuaia, que se encuentra a más de tres mil kilómetros de Buenos Aires. Si bien no hay vuelos directos desde México, se puede hacer escala en la capital argentina y desde allí hay vuelos diarios desde Aeroparque o Ezeiza.
Martín Bianchi, director de Promoción Turística del Instituto Fueguino de Turismo (INFUETUR), aseguró que “cuando llegas al Fin del Mundo sientes que estás lejos de todo. Cada momento se vuelve una oportunidad para conectarte con el paisaje y contigo mismo”.
Destacó que la naturaleza, la fauna y los paisajes transmiten una sensación de armonía y libertad que cuesta describir con palabras.
Indicó que descubrir el Fin del Mundo es encontrarte con uno de los lugares más puros e imponentes del planeta, y todo al alcance de un click en Visit Argentina, la plataforma oficial de turismo del país.
Un viaje al Fin del Mundo que revela una asombrosa diversidad de especies
